Shibari

Los Orígenes

Como sucede con otras disciplinas de origen oriental, al acercarnos a ellas gusta descubrir en su origen un cierto aire misterioso, místico, unas raíces perdidas en la tradición y las costumbres milenarias. Durante mucho tiempo se le han atribuido al shibari características de arte tradicional, una especie de ceremonia escenificada por samurais y geishas ambientada con sonidos de koto y arreglos florales sobre el tatami.

Lo cierto es que esta imaginería es moderna, en concreto aparece a principios del siglo pasado en el estudio de un artista llamado Ito Seiu, dibujante, grabador, fotógrafo, director de teatro que, a pesar de las acusaciones y condenas por perversión, desarrolló una estética en forma de gran ola que aún nos salpica más de un siglo después.

Ito Seiu
En el Estudio

Encontramos en sus escritos, también en el interesante biopic Beauty’s Exotic Dance Torture, que Ito referencia como fuente de información e inspiración, no las influencias del antiguo arte marcial Hojojutsu si no los más modernos tratados de las técnicas de captura e interrogación de la policía en el periodo Edo [FETLIFE·english – noshibariart/workshops]. Durante los últimos años se ha venido discutiendo [FETLIFE·english – noshibariart/workshops] si esta vinculación con las más honorables artes marciales ha sido mas bien un intento de «limpiar» la actividad del shibari de esa componente más oscura, de sus orígenes marginales y prohibidos, para hacerlo mas asequible al gran público.

Es importante considerar que esa pulsión que movió a los primeros «atadores» no es específica de la cultura japonesa, años antes de que Ito creara sus crueles escenas de la belleza del sufrimiento, en Francia un también pintor y fotógrafo: Charles-François Jeandel vivía una inspiración similar, retirado a un pequeño pueblo con su joven esposa y libre de condicionantes gracias a la nueva técnica Cianotipia que le permitía revelar sus imágenes en su propio estudio, desarrolló un importante trabajo sobre la idea de la belleza de la inmovilización, de la atadura artística. Por supuesto con una estética muy distinta de la que después crearían los «pervertidos» japoneses.

Definitivamente, por encima de discusiones, debemos a Ito Seiu la apertura de un gran mundo de imágenes, sensaciones, experiencias. Su trabajo nos hace navegar por las pasiones más escondidas, nos hace buscar estados alterados de conciencia, despierta los instintos sexuados con una herramienta simple y a la vez infinita en sus posibilidades, las cuerdas.

Si quieres saber más sobre los origenes…

Amplia documentación, entrevistas y libro impreso sobre la historia y protagonistas de la evolución del shibari en thebeautyofkinbaku.com

Grupos Japan SM y en Fetlife (noshibariart/workshop)

Hojojutsu, versión en castellano del libro original de Christian Russo

Ensayo Puente de Cuerdas de Josep Camós Guijosa para el curso Estética y Teoría del Arte

Biografía y cronología de los protagonistas en la historia del shibari en Nawapedia


Evolución

La pulsión de Ito, envuelta en la sofisticada cultura japonesa, tuvo un éxito arrollador. En poco tiempo sus dibujos, fotografías, representaciones teatrales tuvieron una difusión extraordinaria comenzando la construcción de lo que hoy conocemos como shibari o kinbaku. Tras de el vinieron y siguen apareciendo artistas que forman una gran saga, han evolucionado la genuina y rudimentaria pasión de los atadores originarios hasta conseguir un arte sofisticado, preciso, que se ha ramificado en infinitas variaciones y aplicaciones.

En occidente recibimos este legado con entusiasmo, no es la primera vez que la cultura japonesa produce una influencia en la estética europea. A partir de la apertura de Japón a las relaciones y comercio con el mundo, empezaron a llegar, muchas veces como envoltura de productos importados, las imágenes de consumo realizadas con técnicas artesanales. Esto impresionó a los artistas hasta el punto de que grandes pintores como Van Gogh hacían sus versiones de grabados japoneses, estando rodeados en su estudio de las estampas que llegaban del país del sol naciente. Las tendencias vanguardistas de su época deben sus hallazgos, en gran medida, a la admiración por la estética japonesa.

Retrato de Père Tanguy, (1887)
Cortesana (a partir de Eisen), (1887)

De manera similar, y a través de la influencia de algunos viajeros europeos llegados a los ambientes del underground Tokyota, a partir del año 1998, Osada Steve [FETLIFE·English – noshibariart/workshops] inició la importación a occidente de su experiencia con el shibari tras vivir unos años al servicio de uno de los protagonistas locales, Osada Eikichi, precursor de la integración de las suspensiones en la escena teatral, a su muerte Steve heredaría el nombre de su sensei continuando su trabajo.
Gracias a su tarea de difusión llegaron una larga lista de alumnos, continuadores e intérpretes de la influencia japonesa. En la actualidad, el shibari en occidente ha alcanzado una autonomía técnica y estética tan amplia que algunos atadores japoneses han adoptado características occidentales en su trabajo.


Shibari, Religión, Sexo.

En occidente los inicios fueron subterráneos. Este tipo de actividades estaban recluidas en los clubs «Secretos», pertenecían al entonces estigmatizado mundo del «sadomasoquismo», del BDSM, no solo porque su ejercicio requería de instalaciones especiales. Presenciar una escena shibari desata(ba) las dos preguntas claves: ¿eso duele? y ¿luego tienen sexo?.
La imagen de la restricción de una persona necesita de una explicación, la motivación que lleva a una persona a querer sentirse en esa situación, la motivación tiene alguien para «castigar» a una persona atándola tan fuerte, a suspenderla en el aire mediante cuerdas.
Para alguien desconocedor de su procedencia el shibari es una sexualidad extraña. Para quien lo practica, ¿es una emulación de las imágenes del abuelo Ito? ¿Se sienten como una geisha y un samurai en medio de una historia del japón medieval? ¿Que sucede ahí?

Los artífices occidentales de las escenas de shibari no pueden ser simples imitadores de las imágenes importadas. Tal como sucedió con los pintores vanguardistas estas imágenes, impregnadas de una cultura ajena, abren puertas a nuevos modos de expresión. La cultura BDSM inspirada en las truculentas escenas de los libros del Marqués de Sade, en las mazmorras de la inquisición, en la cultura leather californiana, se transforma y encuentra en la estética Japonesa un estímulo para encontrar nuevas formas de sentir.
Y de la misma manera que para los precursores orientales su cultura, su religión, su artesanía, su psicología, su percepción, delinearon esa escenificación de la belleza especial del sufrimiento, en nuestra cultura, bajo las múltiples capas y constructos sociales también están las formas fundamentales de entender el mundo, construidas hace siglos para dirigir con precisión nuestro comportamiento.

Para entender como nosotros occidentales estamos procesando los efectos que el shibari en su origen pretendía estimular, tenemos que entender las enormes diferencias de nuestras culturas. El modo en que surgen en nosotros los sentimientos de la vergüenza, la vulnerabilidad, la sensación del poder, el miedo, la entrega, la rendición, la culpa, el pecado… la diferencia incluso entre las distintas facciones de nuestra subyacente mentalidad católica vs. protestante en oposición a los, para nosotros, totalmente inefables universos religiosos orientales.

Para leer más sobre todo esto…

En el antiguo Japón, encarcelar a un ciudadano en público era para este último una fuente de gran vergüenza, considerada altamente deshonrosa y fuente de desgracia. La cuerda, considerada un vínculo entre el mundo material y espiritual no debía, según las creencias de la época, constreñir el cuerpo mediante nudos permanentes, En caso de muerte el alma, el espíritu, habría quedado atrapada en un cadáver putrefacto, sin poder remontarse hacia el más allá.

Hojojutsu, versión en castellano del libro original de Christian Russo


Hakuin Akaku no se lo ponía bien a sus discípulos. EL maestro japonés del zen la pregunta a uno de sus pupilos: «Dime, ¿cómo suena la palmada de una sola mano?». El joven piensa y medita, no encuentra una respuesta. Pero ello no le sorprende a Hakuin. Quien busca la inspiración solo puede ver la solución si deja de reflexionar sobre el tema. ¿Desconcertante?

Pensar a la manera asiática, Mente y Cerebro 06/2004


Ahí descubrió un nuevo mundo de posibilidades estilísticas y expresivas, que le recordaron a las vírgenes del Barroco y sus expresiones de éxtasis arrebatado. A partir de ahí desarrolló un sistema estilístico propio, adoptando conscientemente algunos rasgos barroquizantes como el uso de claroscuro o el uso de varias cuerdas a la vez, no tensas sino incluso sueltas, acentuando pliegues y repliegues, curvas y sombras

Ensayo Puente de Cuerdas de Josep Camós Guijosa para el curso Estética y Teoría del Arte


Si bien la religión moderna ha recorrido un largo camino en la destrucción del ego, ignora por completo una de nuestras necesidades más fundamentales y transformadoras: el poder de nuestra sexualidad. En cuanto a los ritos sexuales en la naturaleza, muchos de ellos se centran en la entrega, ya sea por la fuerza o por libre albedrío. Las primeras prácticas espirituales solían utilizar el sexo como forma de llegar a los dioses, o a algo más grande que ellos mismos.

Shame, a road to humilliation, Andy Buru


Un individuo contacta favorablemente con estas vivencias, las experimenta como con una sensación de orgasmo cósmico con disolución y reencuentro cíclico. Las explosivas descargas químicas y de indescriptible placer producen un éxtasis de vivencias energéticas arrebatadoramente sublimes en el sentido de conexión con fuerzas telúricas y cósmicas, creativas y luminosas. La última fase de esta tercera matriz puede ser de placer y de orgasmo en la madre y, por ello, una experiencia de un modo de embriaguez mítica y extática en el feto.

Las matrices perinatales , Stanislav Grof


LUCÍA es una pieza que se sumerge en la mitología de la mártir y re-interpreta su figura a través de la danza y el shibari. LUCÍA encarna el proceso de santificación que experimenta la mártir en su paso de mujer a santa. Las bailarinas de La Dama protagonizan todo un ritual que parte desde la pureza y evoluciona al erotismo, el rechazo, la tortura, pasa por la revelación, el miedo, la aceptación y culmina en la glorificación del cuerpo de la mujer.

Lucía, Compañia La Dama


Prácticas Guiadas

playlist ambiente

Nos encontramos entonces en un mundo heredero de importantes transformaciones que han devenido en una sensación grave, pesada, agobiante. Alejados de las culturas grupales orientales, estamos dominados por una extraña obligación de ser únicos entre la multitud, de la ansiedad que produce la idea «puedes hacer lo que te propongas» y su deriva al narcisismo multiplicado hasta el infinito en las redes sociales. En esta tesitura el encuentro sexuado, ¿no parece una mera coincidencia en el tiempo y el espacio de individuos ajenos a la verdadera experiencia erótica: ver al otro, ser el otro, dejar de ser el yo?

Agustín Tentesion

El amor es una escena de lo dos. Interrumpe la perspectiva del uno y hace surgir el mundo desde el punto de vista del otro o de la diferencia.

Byung-Chul Han – La agonía del Eros

El shibari es un territorio de «lo tres». Se construye como un triángulo en el que cada vértice es indispensable para los otros dos. Quien ata se responsabiliza de lo que va a suceder, quien es atado se entrega sin dudas, los dos existen porque el observador mira. Es la escena ideal, a la que aspiramos, cuando sucede es magia.

En este taller exploramos cuales son los elementos que consideramos valiosos, fundamentales, para alcanzar el estado a que aspiramos, el territorio en que se disuelven las fronteras lo «Lo yo». Impulsados por el estimulo primario que nos da el shibari avanzaremos en ejercicios grupales iniciados con una sencilla base teórica.


Polarización

Buscar la asunción profunda de la polarización, identificarse en quien da y quien recibe, quien guía y quien sigue, quien se responsabiliza y quien se abandona. En el camino de la polarización nos enfrentamos a una especie de condena heredada y también auto-impuesta: tomar decisiones, calibrar esfuerzos, calcular rendimientos y oportunidades, negociar continuamente con los condicionantes, luchar.
En el territorio shibari buscamos alejarnos lo mas posible de esa lucha, la naturaleza dominante impulsa a hacerse cargo de la creación de una nueva realidad en la que la naturaleza subyugada se sumerge y juntos inician un viaje fuera del espacio y el tiempo cotidiano.

Diversidad en el entendimiento de la polarización

…Hojōjutsu tiene un peso psicológico importante e insidioso, tratando explícitamente con la restricción de otro ser humano y abriendo las puertas al ejercicio del poder absoluto, con posibles derivas sádicas por un lado y masoquistas por el otro…

Hojojutsu, versión en castellano del libro original de Christian Russo


…creo que sentir es una tarea de quien recibe las cuerdas. Los atadores crean la escena con su acción, creando el impacto con las cuerdas. Quien es atado aporta los sentimientos a la escena…

Somatics for Rope Bottoms, Natasha NawaTaNeko


…mi compañera me dijo, una de nuestras primeras veces, que mi manera de interactuar se sentía algo así como científica, pero no de una manera objetificadora. Me decía que parecía como si estuviera estudiando mis reacciones, pulsando botones para ver como funcionaba, mucho más interesado que nadie en mi, como persona. Este fue uno de los mayores cumplidos que he recibido por mi trabajo como atador….

Archeology of Personalities, Georg Barkas


…rope bondage puede representar un medio táctil donde el ritmo del progreso y conectividad entre quien ata y quien es atado proporciona una sensualidad dinámica no presente en otras formas de juego erótico o sensual…

The psicology of BDSM & Rope Bondage, Sin


Y luego describió sus sentimientos cuando Naka Akira la ata, cuando se abandona por completo, dejándose completamente a él, hasta el punto de decir que figurativamente podría «morir» en sus cuerdas.

Fetlife, Yukimuran Studies Group

Ejercicios

Identificación de compañeros/as de contacto polarizado

Invitación al dialogo táctil sutil, control del movimiento

Progresión hacia mas intensidad en las intenciones

Práctica de rendición, sometimiento, crueldad, compasión


Tensión

Entender la idea del nexo creado a través de la cuerda. Heredar el concepto del shibari más primario, un elemento muy simple, la cuerda: a un lado el nudo que amarra y libera llevando al abandono, en el otro lado el control y la observación. Aprender a dirigir y a dejarse llevar para experimentar la confianza, el vértigo, el movimiento acompasado y la distancia, el ritmo acelerado y el silencio.
El territorio shibari de la tensión nos pone en contacto con un nuevo tipo de equilibrio en conexión, un balance que nos permite salir de nuestro centro, jugar con la gravedad e inventar lenguajes gestuales en continuo cambio.

Una idea fundamental del shibari

La frase de  腕は縄、縄は縄 “Ude wa nawa, nawa wa nawa”  (El brazo es la cuerda, la cuerda es la cuerda) que escuché de labios de Yukimura Haruki Sensei y con la que respondió a mi pregunta sobre su forma y motivación para hacer shibari durante el workshop de Copenhague en 2012 (primera vez que Yukumira Haruki Sensei brindó su conocimiento fuera de Japón)  y  que muchos han reformulado como “la cuerda como extensión de nuestro propio brazo” ha corrido como reguero de pólvora.

Kinbakumania, Shibari Kinbaku Dojo BSAS


Las ideas vienen de la mujer,
de la tensión sexual que se acumula dentro de ella mientras la ato.

The Art of Yukimura Haruki, Tokyobound


«Si no abro mi corazón hacia ella, ella no abrirá el suyo para mí»
Dice Yukimura Haruki

Kinbakumania, Shibari Kinbaku Dojo BSAS

Ejercicios

Manejo de las cuerdas y construcción de amarres básicos

Juegos de equilibrio balanceo y confianza

Control del espacio y el tiempo, el ritmo, el silencio


Intensidad

La intensidad de las sensaciones físicas nos transporta a la intensidad emocional. Cuando el ejercicio dual de la polarización mediante el control del tiempo y el espacio, de la extensión del cuerpo a través de las cuerdas, de la confianza que provoca el abandono, se completa con la intensidad aprisionadora de las ataduras, se inicia el camino a una experiencia de trance.
El territorio shibari de la intensidad es un espacio aún por conocer, podemos experimentarlo pero aún no sabemos exactamente cómo funciona. Intuimos las cuestiones relacionadas con la neuropsicología, empezamos a conocer datos acerca de como el cuerpo reacciona a los intensos estímulos físicos y como estos pasan por el proceso emocional, también condicionado por nuestra cultura, vivencias, religión.

El abrazo intenso

Esperaba crear un efecto similar con la máquina de abrazos, que originalmente construyó para aliviar sus propios síntomas. Nunca tuvo la intención de compartir su diseño públicamente, pero decidió ampliar su investigación para determinar si otros podrían beneficiarse de la misma manera que ella, y así nació la máquina de abrazos moderna.

The calming effect, Temple Grandin


Una atadura es un abrazo fuerte

El arte japonés de la atadura erótica, Josep Lapidario en Jotdown


Reich resaltará en el inicio del libro la importancia del análisis de la resistencia, y también tomar como material el modo de comportarse el paciente en sesión. “Esto permitirá llegar a las fuentes de energía de los síntomas (se refiere a estasis libidinal) y del carácter neurótico. El carácter toma la forma de una coraza caracterial (que es una barrera narcisista) conformada por defensas que mantienen y producen una estasis (estancamiento, fijación) libidinal. El carácter es en esencia un mecanismo de protección narcisista”.

Carácter y coraza caracterial, Wilhem Reich


Los practicantes de BDSM a veces usan el término «intensidad»
para describir sensaciones nocivas en lugar de «dolor»

Phisical Pain as Pleasure, A theoretical Perspective


Ejercicios

Técnicas de presión con las cuerdas

Combinación simultánea de movimiento, presión, crueldad y ternura

Estudio del camino del trance